Filosofía de empresa

Cuando el matrimonio formado por Emilio González y Amparo Martín proyectó sus ilusiones fundiendo su alma con el espíritu centenario de un antiguo restaurante madrileño, se establecieron las bases de una hermosa aventura; sus hijos, Antonio y José, la mantuvieron y la desarrollaron, y la tercera generación de la familia sigue poniendo el mismo entusiasmo a su servicio: gracias a todos ellos, Botín sigue abriendo cada día sus puertas en el corazón del Madrid de los Austrias.

La filosofía que ha regido los pasos del restaurante Botín a lo largo de estos años queda fielmente reflejada en las ideas que en cierta ocasión expresó Antonio González Martín:

«Lo que más nos importa es complacer al cliente. Si el público acepta la Casa, sincera como es, cómoda, pero sin lujos y con el mejor género que se pueda ofrecer, para mí es bastante.»

En estas sencillas palabras se resume la filosofía de Botín. Buscamos, ante todo, la satisfacción del cliente, con todo lo que ello implica. Para conseguirlo, todas las personas que forman parte de la empresa, desde la primera hasta la última, deben estar involucradas. Esto se concreta en tres conceptos: hospitalidad, buen servicio y buena cocina.

 

Hospitalidad

La hospitalidad es algo más fácil de sentir que de explicar. Damos al cliente un trato cálido y acogedor que le hace sentirse a gusto.

 

Buen servicio

Un buen servicio abarca un amplio espectro de tareas:

  • Cuidar la apariencia del local, de las instalaciones y del personal.
  • Ofrecer fiabilidad: dar al cliente lo que espera de nosotros y actuar con rapidez (capacidad de respuesta), en caso de que surja algún inconveniente; siempre que sea posible, anticipar cualquier posible incidencia.
  • Actuar con profesionalidad, manteniendo y actualizando nuestros conocimientos y habilidades.
  • Tratar al público con respeto, consideración y simpatía; contestar a su demanda de información con un lenguaje que pueda entender y, en cualquier momento, darle acceso a los responsables de la empresa, tanto el cliente como los empleados. Para Botín, la cortesía y la accesibilidad son fundamentales.
  • Crear un entorno seguro, tanto para los comensales como para los trabajadores.
  • Proteger nuestra credibilidad: la calidad y honestidad que proyecta la empresa dan confianza a los clientes que nos honran con su visita.

 

Buena cocina

Una elaboración cuidada y la utilización del mejor género que ofrece el mercado son las claves para conseguir que nuestros platos tradicionales sigan siendo del gusto de nuestros huéspedes.