Nuestro Viejo Horno de leña de encina

Nuestro viejo horno, de arquitectura moruna, lleva casi tres siglos (desde1725) asando los deliciosos cochinillos de Segovia, que son una de las atracciones de nuestra carta. Además de su estructura, la leña de encina le proporciona un aroma único. Tener el tiro externo y la puerta abierta hace que baje la temperatura y que el proceso de asado sea más largo, a fuego lento, como le gustaba a nuestro abuelo Emilio, y consigue el punto de  excelencia y calidad del cochinillo y el cordero asados al estilo tradicional.

En Botín, lo original es volver al origen. Cuando una receta pasa de padres a hijos, a lo largo de generaciones, será por algo.

Cada horno es único, tiene su personalidad; el horno de Botín ha demostrado, a través de los siglos, que tiene su toque especial, su magia: una magia deliciosa.