GREGUERÍAS

GREGUERÍAS

Se  trata de textos breves, generalmente muy cortos, que expresan, de forma aguda y original, pensamientos filosóficos, humorísticos, pragmáticos, líricos o de cualquier otra índole. Se considera a Ramón Gómez de la Serna es  el creador de este género literario

Este carismático escritor madrileño, nacido en 1888, era un habitual de nuestra casa y llevaba la voz cantante en las tertulias que se organizaban en el ya desaparecido Café de Pombo y también en Botín. Su curioso sentido del humor, algo excéntrico, le llevó en cierta ocasión a pronunciar una conferencia subido en un trapecio del circo y, otro día, invitado a hablar en la Academia de Jurisprudencia, leyó él mismo una carta en la que se disculpaba por no poder asistir al acto al encontrarse enfermo. 

Gómez de la Serna salía por Madrid a la caza de «greguerías»; cuando la inspiración le llegaba, se dirigía a la más cercana de las cuatro habitaciones que tenía alquiladas en diferentes zonas de Madrid, todas ellas bien provistas   de mesa, papel, pluma y tinteros. Cabe destacar que siempre utilizaba tinta roja, pues consideraba que, así, «la transfusión al papel es más sincera, lleno mis plumas de mi propia sangre».

Gómez de la Serna dedica varias de sus famosas greguerías a nuestro restaurante:

«Botín es el gran restaurante donde se asan las cosas nuevas en las cazuelas antiguas.»

«Botín parece que ha existido siempre y que Adán y Eva han comido allí el primer cochifrito que se guisó en el mundo.»

«En el viejo Botín de la vieja calle de Cuchilleros, también está el lechoncito, el conmovedor lechoncito, ante el que lloraríamos como si se tratase de nuestros hijos pues llega a parecernos que nos van a decir: Bautizados, tantas pesetas, y sin bautizar tantas menos.»

«A Botín se va a celebrar las bodas de oro, las de plata, las de diamante y hasta las fósiles.»

Las Greguerías fueron reunidas en varios volúmenes y traducidas a diversos idiomas, así como publicadas en diferentes periódicos y revistas del mundo.